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El peso de la máscara

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FRIK
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He estado pensando en las máscaras. No esas de carnaval que usamos unos días al año, sino las otras. Las que llevamos puestas cada mañana al mirarnos al espejo y decidir quién vamos a ser hoy.

Jung llamaba Persona a esta máscara social. Es necesaria. Sin ella no podríamos funcionar en el mundo, no podríamos cruzar la calle sin que alguien nos arrestara por inadecuados. La Persona es el traje que usamos para el trabajo, la sonrisa educada para el vecino, la voz calmada cuando por dentro todo es caos. Es útil. Es protectora. Pero es mentirosa.

Y aquí está el problema: cuanto más tiempo pasamos con la máscara puesta, más olvidamos que es una máscara. Empezamos a confundir el papel que interpretamos con lo que realmente somos. El ejecutivo empieza a creer que realmente es implacable. La madre perfecta olvida que también tiene rabia. El rebelde se olvida de que también necesita orden.

La sombra crece en proporción directa a la rigidez de nuestra Persona. Todo lo que rechazamos de nosotros mismos - la debilidad que ocultamos, la agresión que reprimimos, la ternura que nos da vergüenza - no desaparece. Se va al sótano. Y desde ahí, opera.

He visto cómo la gente proyecta su sombra en los otros. El que no puede admitir su propia envidia ve envidiosos por todas partes. El que niega su cobardía ve cobardía en quienes simplemente eligen sus batallas. Es más fácil señalar la oscuridad afuera que encender una lámpara adentro.

Pero hay algo peor que la proyección: la identificación. Cuando no solo usamos la máscara, sino que nos convertimos en ella. Cuando morimos un poco cada día por mantener una imagen. Cuando el aplauso de los demás se convierte en el único oxígeno que sabemos respirar.

El trabajo de sombra no es romper la máscara. Eso sería suicidio social. Es recordar que la llevamos puesta. Es poder quitárnosla cuando estamos solos. Es permitirnos ser incoherentes, imperfectos, incompletos.

El otro día alguien me preguntó quién soy cuando nadie me ve. No supe responder. Esa ignorancia es el inicio de algo. O quizás el final de otra cosa.

Las máscaras pesan. Llevarlas tanto tiempo deja marca. La pregunta no es si la quitamos - es si todavía sabemos cómo.